70 veces 7: El Dios de la oportunidades.

70 veces 7: El Dios de la oportunidades.


     


     70 veces 7. La más bella forma de decir «SIEMPRE». Fue lo primero que se me vino a la cabeza tras ver el trailer de «Unplanned», una preciosa película que se ha estrenado recientemente en Estados Unidos con un éxito desbordante a pesar de las trabas de todo tipo con que la productora «Pure Flix» se ha encontrado. «Unplanned», que significa «no planeado» o «inesperado», es toda una crítica al aborto que se ha servido de una preciosa historia real, y que arremete directamente contra la poderosa «Planned Parenthood», la más férrea organización proabortista del mundo.


Mi hija Laura, en una campaña pro-vida que se hizo muy popular en Granada, mi ciudad.



     El trailer, que no contiene directamente escenas sangrientas, es absolutamente conmovedor, y nos pone en la antesala de una de esas películas que tanto tienen que decirnos en estos días. Y es que nada hay tan importante hoy como «movernos del sillón» a quienes decimos estar comprometidos con temas tan graves como éste. 

     Y si algo que saco en claro con sólo haber visto este anticipo, es que nuestro Dios es el Dios de las oportunidades. Abby Johnson, la protagonista, sucumbe ante la evidencia del crimen que es el aborto, tras haber llegado a un puesto alto en una clínica que se llena los bolsillos con este dinero bañado de sangre. Tras su derrumbe, se pone en manos de «Hope» (Esperanza), una organización cristiana que llama a los fieles a orar y actuar para detener estas matanzas consentidas.


La verdadera protagonista, en una narración escrita de su experiencia.



     Y otra cosa se me queda clara: la victoria es de Dios. En medio del mal que misteriosamente Él permite al querer darnos libertad en nuestro actuar, también afloran historias de esperanza, de lucha, de amor, de santidad. Y al final, siempre está su Misericordia para tendernos la mano, para decirnos una y otra vez que la oportunidad está servida, que su perdón es infinito y puede albergar todas nuestras culpas, por grandes que sean.

     En una ocasión escuché con más fuerza que nunca esta palabra, «oportunidad», y fue de la boca de Pedro López, uno de los sacerdotes que más me han acompañado en mi vida y uno de esos amigos que ya son como familia. Y hoy, hay muchos síntomas en la sociedad americana que hablan de nuevas oportunidades de reencontrar la senda, de pararle los pies a estas organizaciones abortistas, de empezar a salir a la calle con nuestra verdad, con menos complejos y menos miedos… 




   
   

    Quíen sabe lo que el mundo está perdiendo con tanto crimen consentido….


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